Cataratas del Niágara
El tercer día del viaje era uno de los más esperados, las Cataratas del Niágara, tras un viaje de algo menos de 2 horas cumplíamos uno de los objetivos, llegar a Niágara.                                                                                                                                                                                                                                      Están formadas por tres cataratas distintas, no destaca su altura sino su anchura y el gran caudal de agua que continuamente cae. Son las más voluminosas de América del Norte y por ellas pasa todo el agua de los Grandes Lagos. Están situadas en la frontera entre Estados Unidos y Canadá.

Cataratas del Niágara

La caída del lado canadiense es la más grande, cuenta con 671 metros de ancho y 53 metros de alto, así que es una caída voluminosa. 

Se puede ver la caída tanto del lado de Estados Unidos desde Canadá.

Sólo un puente separa ambos lugares, que sólo podrás pasar si tienes la documentación legal necesaria de acuerdo a tu nacionalidad.

Las Cataratas del Niágara son un tesoro turístico compartido entre Canadá y Estados Unidos, ya que forman parte de la frontera entre ambos. 

Contempla principalmente 2 grandes caídas de agua, las Horseshoe falls (caída en forma de herradura) está en el lado canadiense y las American falls (caída americana) está en el lado estadounidense.


Maid of the Mist


El precio es de 19$ y es importante ir bien cubierto con el chubasquero que facilitan en el mismo barco y tener cuidado con los aparatos tecnológicos porque puedes acabar empapado.

Entradas Maid of the Mist

En servicio desde 1846, es uno de los servicios turísticos en activo más antiguos del mundo.

 El tour comienza en río Niágara, en la orilla estadounidense del río, junto al Rainbow Bridge. El recorrido del barco continua por las American Falls, posteriormente por las Bridal Veil Falls y finalmente se introduce en la densa neblina que generan las Horseshoe Falls.

Es imprescindible montar en este barco y ver las cataratas desde dentro.

Niágara

Este lugar es muy curioso por las decoraciones de la mayoría de los restaurantes, tiendas, casinos y más sitios en los que poder perder un día entero disfrutando de ellos. También destaca el Rainbow Bridge que hace de frontera entre Estados Unidos y Canadá.


Cuando uno se dispone a visitar las cataratas del Niágara espera encontrar un lugar lleno de naturaleza en estado puro, pero por suerte o desgracia, los alrededores están totalmente construidos y no falta de nada para pasar un gran día de diversión.