Mezquita Sheikh Zayed

La Mezquita Sheikh Zayed ubicada en Abu Dhabi, la capital de los Emiratos Árabes Unidos, fue construida en honor al primer presidente del país, el Jeque Zayed bin Sultán Al Nahayan, que falleció en 2004.

Es la mezquita más grande del país y una de las más grandes y modernas del mundo, se puede visitar indiferentemente de la religión que se procese, con el único condicionante de que las mujeres tienen que ir cubiertas de pies a cabeza y para acceder al interior hay que descalzarse.

Tiene capacidad para más de 45.000 personas, pero lo más impresionante es su color del mármol blanco puro con la mezcla de detalles en oro por todas partes.

El interior de la mezquita es el lugar donde más lujo se puede ver gracias a las lámparas de araña que cuelgan por la sala principal y que están fabricadas con cristales de Swarovski y recubiertas de oro. También destaca la alfombra más grande del mundo que pesa 47 toneladas y fue terminada en el interior ya que no se podía acabar fuera y luego adaptarla. Fue tejida a mano por más de 1.200 mujeres iraníes y cuenta con más de 2.200 millones de nudos y un valor aproximado de varios millones de dolares.

La mezquita se encuentra alejada del centro de la ciudad y no hay nada que visitar en sus alrededores por lo que la mejor forma de llegar es en taxi desde el centro o el aeropuerto por un precio aproximado de unos 10-15 euros.

La mejor hora para visitar la mezquita es un hora antes de que se ponga el sol para poder disfrutarla tanto de día como de noche con su espectacular iluminación.

El mejor punto para fotografiar la Mezquita es el Wahat Al Karama un lugar creado para contemplarla de manera impresionante. Desde el parking de la Mezquita sale un autobús cada 30 minutos que lleva hasta este punto que casi nadie conoce y está muy poco transitado.

El precio de la entrada es gratuito, lo que unido a su belleza, hace que sea el principal atractivo de la ciudad y del país.

El horario de visitas es de 9:00 a 22:00 excepto los viernes que abre a las 16:30 ya que las mañanas están reservadas para que los musulmanes recen.